El Centro de Ingeniería en Mitigación de Catástrofes Naturales (CIMCN) de la Universidad de Antofagasta ha desplegado su moderna antena rastreadora de tormentas para monitorear la inestabilidad climática que afecta actualmente a la región, marcada por lluvias, nevadas, descargas eléctricas y movimientos atmosféricos anómalos en zonas cordilleranas y costeras. Este evento meteorológico, denominado baja segregada o DANA, se genera cuando masas de aire cálido interactúan con un núcleo frío en altura, provocando inestabilidad atmosférica con actividad eléctrica intensa, principalmente en la cordillera y sectores como Taltal.
La inestabilidad se intensifica por diferencias drásticas en la presión atmosférica. Mientras la ciudad de Antofagasta registraba presiones de 1.014 a 1.004 milibares, las zonas periféricas hacia la cordillera y el mar presentaban presiones más altas, generando compresión y calentamiento del aire que origina movimientos vorticosos y pequeñas trombas de baja intensidad. Los especialistas del CIMCN atribuyen esta inestabilidad principalmente a la presencia de la corriente cálida de El Niño, que impactaría el comportamiento de temperaturas e intensidad de marejadas en la región.
Comparte tus comentarios