La Red Nacional de Vigilancia Volcánica (RNVV) del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) y la Universidad de O’Higgins (UOH) han iniciado la elaboración de una nueva cartografía de peligros volcánicos orientada a actualizar los modelos de amenaza y escenarios eruptivos en la macrozona central. El polígono de investigación geológica se extenderá a lo largo del arco volcánico comprendido entre el volcán Tupungatito y el complejo Nevados de Chillán. El programa priorizará estudios específicos en los centros emisores Tinguiririca y El Palomo, ubicados en la Región de O’Higgins, sistemas que registran una baja a moderada probabilidad de reactivación inminente pero que presentan escasa información geológica y registros históricos acotados.
El jefe nacional de la RNVV de Sernageomin, Álvaro Amigo, explicó que la reducida recurrencia eruptiva en este tramo cordillerano exige robustecer el levantamiento de datos: “Si bien no tenemos registros demasiado frecuentes de las erupciones, esa es una especie de arma de doble filo, porque los volcanes de esta región son bastante desconocidos. Hay pocos estudios, y entonces, se podría estar subestimando el potencial impacto cuando ocurra una reactivación. Para hacer una correcta evaluación del peligro y gestionar el riesgo en torno a estos volcanes, este es el primer paso”. El diseño de la cartografía marcará además un precedente institucional al constituir el primer mapa de peligros con autoría compartida entre los equipos técnicos de Sernageomin y el cuerpo académico universitario.
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