El precio de la onza de plata cerró el viernes con una caída moderada en el mercado de futuros de Nueva York; sin embargo, el revés resultó insuficiente para sumar su segunda ganancia semanal consecutiva. Las compras de bancos centrales, la expectativa de bajas tasas de interés y un dólar más débil, sostienen el atractivo de los metales preciosos. Esta semana, las lecturas de inflación en línea con las expectativas de EEUU inclinaron la balanza a favor de que la Reserva Federal mantenga bajas las tasas de interés el próximo mes. Los metales preciosos son más atractivos con bajas tasas de interés porque se reduce el costo de oportunidad de tener un activo que no paga intereses. Cuando los bancos bajan las tasas, los bonos y cuentas de ahorro dan menos ganancia. Los inversores buscan entonces el oro para proteger su dinero. Cuando suben, es lo contrario.
A pesar del repunte, el precio de la plata aún acumula una caída del 30%, desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, a finales de febrero (92.60 dólares), afectado principalmente por la fortaleza del dólar y el cambio en las expectativas sobre la política monetaria estadounidense. En el mercado Commodity Exchange (Comex), el contrato más activo de la plata perdió 0.2% para cerrar en 65.00 dólares la onza. Se trata de su mayor valor desde el 18 de junio. En las dos primeras semanas de agosto, la onza del metal gana 12%, lo que sugiere un cambio de un posible “Bull Market”.
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