El precio de la onza de oro se anotó el jueves su segunda ganancia consecutiva en el mercado de futuros de Nueva York, un impulso suficiente para regresar al nivel de 4,500 dólares. Las cotizaciones de los metales preciosos registraron una clara tendencia al alza impulsadas por las proyecciones de Christopher Waller, integrante de la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal, quien sugirió lecturas de inflación más moderadas para el siguiente periodo. Esta postura disipó las previsiones de nuevos ajustes al alza en el costo del dinero y presionó a la baja el rendimiento de la deuda soberana, generando un contexto favorable para las materias primas financieras.
El movimiento puso fin a una racha negativa de tres sesiones impulsada por el sesgo restrictivo de la banca central y la firmeza en los precios de la energía. Actualmente, los operadores concentran su análisis en la publicación de los datos de empleo y los siguientes indicadores macroeconómicos para anticipar las decisiones de política monetaria en Estados Unidos. En semanas previas, las cotizaciones de los metales preciosos se habían beneficiado de compras de bancos centrales, la expectativa de bajas tasas de interés, un dólar más débil y la caída de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense.
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