El conglomerado Grupo México anunció que efectuará el próximo 23 de noviembre el pago de un dividendo concretado totalmente en acciones, un esquema de retribución a sus inversionistas que la compañía no ejecutaba desde julio de 2009. La medida busca conservar flexibilidad financiera y liquidez para respaldar sus planes de expansión orgánica. De acuerdo con lo informado por la emisora, los accionistas recibirán un nuevo título por cada 194 acciones comunes en circulación, lo que equivale a un pago estimado de 1.26 pesos por acción y representa un rendimiento del 2.1%.
Durante la presentación de los resultados financieros del tercer trimestre, Marlene Finny, directora de finanzas de Grupo México, explicó que la decisión responde al objetivo de mantener un balance sólido frente a futuras oportunidades y necesidades operativas. “La idea es mantener la flexibilidad ante futuras oportunidades, así como para atender necesidades de liquidez, ya sean internas o externas”, precisó la directiva ante analistas. La estrategia directiva apunta a preservar recursos para impulsar la cartera de proyectos en sus tres divisiones clave: minería, transporte e infraestructura.
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