Las regiones del Biobío, Ñuble y Maule presentan condiciones geológicas aptas para la extracción de tierras raras, minerales requeridos a nivel global por industrias vinculadas a la electromovilidad, las energías renovables y la electrónica. En este contexto, el Ejecutivo ha puesto el foco en la zona centro-sur para diversificar la actividad minera nacional. Durante su reciente exposición ante la Comisión de Minería y Energía de la Cámara de Diputados, el subsecretario de Minería, Álvaro González, junto al seremi del Biobío, Daniel Escobar, abordaron los planes gubernamentales para el desarrollo productivo asociado a este recurso en el sector.
Según el representante de la cartera, la infraestructura portuaria, el nivel industrial, las universidades y las empresas proveedoras de la zona centro-sur son capacidades que favorecerían que los beneficios de la actividad permanezcan en los territorios. En la Región del Biobío ya existen iniciativas que apuntan a distintas etapas de esta cadena productiva. Mientras el proyecto ubicado en la comuna de Penco se orienta a la extracción y producción de concentrado, se proyecta paralelamente el desarrollo de una planta de procesamiento y separación de tierras raras en la misma región. El objetivo es aprovechar las capacidades de la región para atraer inversión, generar nuevos empleos, fortalecer empresas y abrir más oportunidades.
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