La Comisión Nacional de Energía (CNE) presentó un análisis detallado sobre el impacto técnico y económico de inyectar hidrógeno verde en las redes de distribución de gas natural en Chile. El documento, desarrollado por la consultora GAMMA, evalúa la viabilidad de la práctica industrial conocida como blending en diversas concesionarias sujetas a chequeo de rentabilidad a nivel nacional. La investigación concluye que establecer un límite técnico del 10% de inyección de H2 es la opción más factible a corto plazo para la infraestructura de distribución actual.
Sin embargo, la implementación operativa enfrenta barreras normativas asociadas a la estandarización y calidad del fluido comercializado. La norma chilena NCh 2264 exige un poder calorífico superior a 8.850 kcal/m3S, restricción que en la práctica limita la mezcla de hidrógeno a un máximo aproximado del 8%. Superar la barrera técnica del 10% obligaría a aplicar la norma internacional ASME B31.12, exigiendo una compleja y costosa recalificación de las tuberías de acero.
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