Cepillarse los dientes después de cada comida es un hábito ampliamente recomendado, pero hacerlo inmediatamente después de consumir alimentos o bebidas ácidas podría estar dañando tu esmalte dental sin que lo sepas. La Dra. Maureen Marshall, académica de la Escuela de Odontología de la Universidad Andrés Bello (UNAB), advierte sobre los riesgos de esta práctica tan común. El problema surge porque tras ingerir cítricos, bebidas gaseosas, energéticas, vino o jugos de frutas, el pH de la boca disminuye significativamente y el esmalte queda temporalmente más vulnerable.
Un cepillado inmediato puede acelerar su desgaste de manera progresiva, un proceso conocido como erosión dental. "El esmalte dental es el tejido más duro del organismo, pero no es indestructible. Después de consumir alimentos ácidos se produce una desmineralización superficial transitoria y, si cepillamos los dientes de inmediato, especialmente con fuerza o usando cepillos de cerdas duras, podemos favorecer un desgaste progresivo", explica Marshall. La recomendación respaldada por evidencia científica es esperar entre 30 y 60 minutos antes de cepillarse los dientes cuando se han consumido alimentos o bebidas ácidas. Durante ese tiempo, la saliva cumple un papel fundamental: neutraliza los ácidos presentes en la boca, ayuda a recuperar el pH normal y aporta minerales como calcio y fosfato, esenciales para la remineralización del esmalte.
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