El robo y la pérdida de equipos de trabajo han dejado de ser un simple problema menor de inventario para convertirse en una de las fugas de capital más severas para el sector corporativo global. Un nuevo estudio publicado por Samsara, compañía pionera en la Plataforma de Operaciones Conectadas®, revela que las organizaciones medianas que carecen de sistemas de rastreo digital de activos absorben pérdidas financieras que promedian los 230 millones de pesos al año.
El panorama que describe la investigación para el mercado mexicano es especialmente alarmante. De los siete países analizados en el estudio global, México registra el crecimiento más acelerado en el robo de activos durante los últimos cinco años. De acuerdo con los datos recopilados, el 62% de las organizaciones medianas en el país afirma que la frecuencia de este delito ha aumentado de forma sostenida en el último lustro. La falta de visibilidad en tiempo real de los recursos de trabajo se ha consolidado como uno de los desafíos operativos más severos para la competitividad y rentabilidad de las empresas en territorio nacional.
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