La compañía estadounidense Bunker Hill Mining Corp ha logrado un hito significativo al realizar el primer envío de concentrados de zinc, plomo y plata desde su mina subterránea Bunker Hill, ubicada en el estado de Idaho. Este evento marca el reinicio oficial de las ventas y operaciones comerciales del histórico yacimiento polimetálico, que permaneció inactivo durante más de 45 años. El inicio de estos despachos comerciales se logró tras la puesta en marcha de una nueva planta de procesamiento con una capacidad de tratamiento de 1.800 toneladas por día (tpd). Sam Ash, presidente y CEO de Bunker Hill Mining, destacó que esta comercialización del mineral representa un punto de inflexión en la estrategia de reurbanización y remediación ambiental del sitio.
El concentrado polimetálico producido en la mina de Idaho es sometido a análisis químicos por parte del laboratorio certificado Silver Valley Analytical antes de ser transportado vía terrestre a lo largo de aproximadamente 220 kilómetros a través de la frontera entre Estados Unidos y Canadá hasta llegar al complejo fundidor integrado de Teck Resources en la localidad de Trail. Este proceso se ejecuta bajo los términos de un acuerdo de compra de producción (offtake) suscrito previamente entre Bunker Hill Mining Corp y Teck Resources. La reanudación de las operaciones representa la consolidación de un plan de rehabilitación ambiental e infraestructura minera en una de las zonas históricas de extracción de metales base de Norteamérica.
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