América Latina y el Caribe alcanzó un hito decisivo en su transición energética al superar, por primera vez, el millón de vehículos livianos electrificados. Con un registro de 1.016.034 unidades de vehículos 100% eléctricos (BEV) e híbridos enchufables (PHEV) a junio de 2026, la región evidencia una aceleración exponencial que contrasta drásticamente con las 17.541 unidades contabilizadas en 2020. El parque regional incorporó 285.785 unidades solo en el primer semestre de 2026, marcando un punto de inflexión comercial: el 10% de los vehículos livianos que se venden en 2026 corresponde a tecnologías limpias.
Más allá de la descarbonización, la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE) cuantificó el impacto económico en su Monitor de la Movilidad Eléctrica. El ahorro anual estimado asciende a US$26.210 por cada bus eléctrico y US$2.240 por cada automóvil 100% eléctrico. Extrapolado a la flota actual, el beneficio neto para las economías de la región se traduce en un ahorro energético de US$1.519 millones anuales, equivalente a cerca de US$4 millones diarios.
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