ACERA propone estrategias para maximizar ventaja de energías renovables en Chile
Chile ha construido una capacidad destacada en generación renovable y almacenamiento, pero enfrenta un desafío crítico: transformar esa ventaja en mayor demanda eléctrica, inversión y competitividad. Esta fue la central advertencia de la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (ACERA) durante el seminario "Energía 2030: Del diagnóstico a la acción", organizado por el Ministerio de Energía el 19 de agosto de 2026. La Directora Ejecutiva de ACERA, Ana Lía Rojas, planteó que la próxima etapa de la transición energética no puede limitarse a "renovabilizar" la matriz eléctrica. Según presentó durante el panel "Redes para crecer: Modernizar transmisión y distribución al ritmo que el país necesita", el verdadero apalancamiento está en la electrificación de transporte, industria, minería y sistemas térmicos, sustituyendo combustibles fósiles por electricidad limpia.
El diagnóstico de ACERA expone una paradoja estructural: en 2025 Chile destinó US$12.266 millones a importar combustibles fósiles, apenas reducción respecto a los US$18.566 millones de 2022. La electricidad representa solo el 23% del consumo energético del país, mientras los combustibles fósiles concentran el 63%. La cadena de combustibles líquidos —crudo, diésel, gasolinas y gas licuado— explica el 82% de esa factura importadora, unos US$10.047 millones en 2025. Para el gremio, esto revela dónde está el verdadero impacto económico: no en tasas eléctricas, sino en la velocidad de electrificación de la economía. Ana Lía Rojas señaló que "no podemos mirar solamente lo que ocurre en la matriz eléctrica. El siguiente desafío es ampliar la planificación hacia el sistema energético completo y conectar generación, almacenamiento, redes y nuevos consumos". ACERA destacó un indicador crítico: los vertimientos renovables alcanzan 6,2 TWh anuales, cerca del 7% de toda la generación. Esta energía disponible no logra ser aprovechada mientras importantes sectores económicos siguen dependiendo de combustibles importados.

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