Zijin Mining comunicó que sus metas de producción de cobre para 2026 están bajo presión debido a las inundaciones en Kamoa-Kakula, el complejo minero en la República Democrática del Congo donde la empresa posee una participación accionaria de poco más del 44%. La situación agrega complejidad al mercado mundial de cobre, que ha alcanzado máximos históricos con cotizaciones cercanas a los $14.000 por tonelada. Según reveló la compañía en su reporte semestral publicado el viernes, la producción de cobre desde Kamoa-Kakula caerá hasta 57.000 toneladas durante 2026. Esta disminución obedece al cierre operacional que enfrentó la faena durante 2025 por actividad sísmica y las inundaciones subsecuentes, que prolongaron la rampa de producción en el complejo.
El impacto en Kamoa-Kakula afecta directamente la meta global que Zijin se fijó para el año: una producción total de 1,2 millones de toneladas de cobre minado. La empresa opera depósitos de cobre adicionales en China, Serbia y otras zonas del Congo que complementan su cartera productiva, pero el revés en el Congo genera una brecha relevante en sus planes anuales. Ivanhoe Mines, socio estratégico de Zijin en Kamoa-Kakula, ajustó en abril su guía de producción para el complejo a entre 290.000 y 330.000 toneladas en 2026, reducción significativa respecto de su pronóstico anterior de 380.000 a 420.000 toneladas. Este recorte refleja la incertidumbre operacional que persiste en la faena tras los cierres por eventos geológicos y climáticos.