El Primer Tribunal Ambiental ha comenzado a revisar las reclamaciones presentadas por la Comunidad Indígena Atacameña de Toconao y la Asociación Indígena de Regantes y Agricultores de Toconao. Estas acciones legales buscan revertir la calificación ambiental favorable otorgada por el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) al proyecto 'Exploraciones Aida', operado por Minera Plata Carina SpA. La iniciativa, ubicada en la comuna de San Pedro de Atacama, contempla una inversión de US$ 1 millón para la ejecución de perforaciones diamantinas durante un plazo de tres meses.
El principal punto de debate radica en la potencial afectación de los recursos hídricos subterráneos. La representación legal de las comunidades argumentó la existencia de una 'incertidumbre estructural' en el modelo conceptual hidrogeológico presentado por la empresa. Las organizaciones alertan que la ejecución en las ocho plataformas de sondaje podría interceptar acuíferos conectados con vegas, bofedales y las vertientes que alimentan el río Jere, impactando directamente la agricultura local. Además, se cuestionó la metodología utilizada para descartar impactos significativos sobre los sistemas de vida y costumbres del pueblo Lickanantay, argumentando que la evaluación omitió la naturaleza dinámica de la ocupación territorial atacameña.