La competitividad de la minería dejó de depender exclusivamente de la calidad de los recursos subterráneos. Hoy, el verdadero diferencial está en las condiciones que la industria construye sobre ellos: infraestructura, energía, agua, talento, innovación y relaciones de confianza para desarrollar proyectos con visión de largo plazo. Así lo plantea Amparo Cornejo, Chief Sustainability Officer de Teck, durante su participación en el panel "Condiciones habilitantes para la minería del futuro" en Ecos de la Minería 2026. "Las condiciones habilitantes ya no pueden entenderse como conversaciones independientes. El agua, la energía, los permisos, el desarrollo territorial y las comunidades forman parte de un mismo sistema. Cuando una de esas piezas falla, el proyecto completo se vuelve más frágil", sostuvo Cornejo.
La ejecutiva enfatiza que el debate sobre el futuro del sector minero no puede limitarse a agilizar procesos de permisos. Existen otras condiciones igualmente determinantes: agua, energía, talento y relación con comunidades. "Si no tenemos validación social, aunque tengamos el mejor sistema de permisos o la mejor tecnología, los proyectos van a tener dificultades para desarrollarse", afirmó Cornejo. Teck ha aprendido en la práctica que la sostenibilidad no es un agregado final, sino una forma de diseñar proyectos desde el inicio. El desarrollo de Quebrada Blanca ilustra esta estrategia: la compañía inició tempranamente el diálogo con territorios, estableciendo acuerdos de largo plazo con comunidades indígenas y sindicatos de pescadores.