La minería polimetálica contemporánea exige un control operativo de alta precisión para optimizar la recuperación metalúrgica en yacimientos complejos. En los complejos extractivos en México, la instrumentación de Endress+Hauser constituye una arquitectura clave para elevar la eficiencia en los circuitos de conminución, flotación e hidrometalurgia. En la mina Peñasquito de Newmont, en Zacatecas, la planta procesa más de 130,000 toneladas diarias de mineral sulfurado y oxidado. La integración de flujómetros másicos Coriolis y caudalímetros ultrasónicos Proline Prosonic Flow permite medir densidad, temperatura y flujo másico de pulpas abrasivas, reduciendo el desgaste mecánico y estabilizando el caudal hacia los molinos.
Adicionalmente, en las operaciones subterráneas de Pan American Silver, como La Colorada Skarn en Chalchihuites y Juanicipio en Fresnillo, la instrumentación de campo garantiza la continuidad operativa ante condiciones geomecánicas y geotérmicas severas. La gestión de fluidos térmicos en estos entornos requiere transmisores de presión Cerabar y sondas iTHERM TrustSens equipadas con autocalibración integrada. En las celdas de flotación de Juanicipio, el control de la espuma determina la ley del concentrado, y la perfilometría ultrasónica de Endress+Hauser asegura que no se pierda espuma rica hacia el fondo de la celda.