Ante el agotamiento de yacimientos superficiales, las corporaciones redirigen sus inversiones hacia el subsuelo, laborando a profundidades que superan los mil metros. Aquí, las altísimas presiones, temperaturas extremas y humedad constante exigen un control de procesos impecable. La automatización dejó de ser opcional para convertirse en la columna vertebral financiera. Endress+Hauser, referente mundial en instrumentación industrial, invierte sistemáticamente el 7% de sus utilidades en investigación y desarrollo, respaldando cerca de 9,000 patentes activas. Su visión corporativa provee a la minería mexicana e internacional certidumbre operativa y alta rentabilidad, mediante tecnología diseñada meticulosamente para tolerar los entornos industriales más agresivos.
El transporte masivo de pulpas minerales y aguas residuales con sedimentos destruye velozmente la instrumentación convencional. Para mantener alta productividad, la tecnología debe adaptarse dinámicamente. Los caudalímetros electromagnéticos, al carecer de partes mecánicas internas, eliminan caídas de presión hidráulica y evitan el severo desgaste abrasivo. Paralelamente, para procesar reactivos donde la viscosidad fluctúa drásticamente, la tecnología de efecto Coriolis resulta insustituible. Estos medidores calculan masa, densidad y temperatura simultáneamente con exactitud milimétrica, optimizando la costosa dosificación de insumos químicos.