El precio de la libra de cobre alargó el miércoles su escalada alcista a nuevos máximos históricos en el mercado de futuros de Nueva York, impulsado por las crecientes especulaciones sobre la aplicación de nuevos aranceles de importación en Estados Unidos. Esta coyuntura ha acelerado la entrada masiva del metal rojo a territorio estadounidense, mientras que, en paralelo, las condiciones de la oferta en el resto de los mercados internacionales continúan deteriorándose de manera progresiva.
En julio, más de 200,000 toneladas de cobre ingresaron a puertos estadounidenses, la mayor cifra mensual registrada por IHS Markit desde 2014, reduciendo la disponibilidad global. Los inventarios de Comex han aumentado más del 40% este año, alcanzando niveles récord. Se estima que las reservas totales de Estados Unidos, incluyendo el almacenamiento privado en los puertos, superan con creces el millón de toneladas. En contraste, las existencias en el London Metal Exchange (LME) cayeron 50% en julio hasta 101,650 toneladas, su nivel más bajo desde enero. Esta disminución refleja los ajustados fundamentos del mercado, fortalecidos desde mayo por la creciente demanda en China y el interés en los sectores energético y de construcción.