El precio de la onza de oro experimentó un repunte superior a 3.6% en el mercado de futuros de Nueva York, para perforar el nivel de 4,500 dólares por primera ocasión desde mediados de mayo. Acumula un rally cercano al 10% en el último mes. La caída de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense y el debilitamiento del dólar catapultaron el valor del metal dorado. El Tesoro anunció inesperadamente que duplicaría, como mínimo, sus compras de deuda pública a largo plazo, lo que provocó una caída de los rendimientos y del dólar.
El repunte demuestra la sensibilidad que han alcanzado los metales preciosos ante las fluctuaciones del mercado de bonos del Tesoro a largo plazo. Unos rendimientos más bajos reducen el coste de oportunidad de mantener oro, que no genera intereses. Mientras que un dólar más débil abarata el metal para los compradores que utilizan otras divisas. A pesar del rally, el precio del oro aún acumula una caída cercana al 12% desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, a finales de febrero.