El precio de la libra de cobre experimentó el lunes una pronunciada caída en el mercado de futuros de Nueva York, alejándose de máximos históricos. El cobre cedió terreno hasta niveles que no se veían en más de 10 días, presionado por la llegada de débiles datos macroeconómicos desde China. La apreciación del dólar ejerció una presión bajista adicional. China absorbe más del 50% de la demanda mundial del metal, lo que convierte cualquier lectura débil de su actividad industrial en una señal negativa para los precios. No se trató de un colapso. El cobre no entró en caída libre ni rompió soportes técnicos críticos. Fue una corrección administrada, del tipo que los operadores identifican como ajuste de posiciones largas ante incertidumbre de corto plazo.
En este contexto, en el Commodity Exchange (Comex), el contrato más activo de cobre perdió 2.3% para cerrar en 6.60 dólares la libra. A penas el 22 de septiembre, la libra de cobre escaló a un récord intradía de cierre 6.90 dólares. En lo que va del año, el precio del metal rojo acumula una ganancia de 15% en lo que va del año y de 40% en los últimos 12 meses. Sin embargo, en el mes de septiembre oscila prácticamente sin cambios. Analistas del sector coinciden en que las tensiones de fondo en el mercado físico se mantienen. La producción minera global ha registrado caídas en el año debido a interrupciones operativas, menores leyes de mineral y complejidades climáticas en los principales países productores de América Sur.