PERUMIN 38 trascenderá el debate sectorial minero para posicionarse como un espacio de confluencia destinado a generar propuestas concretas de formalización económica que impacten toda la estructura productiva peruana. Bajo el lema "Integración y formalización para el desarrollo regional", la convención buscará convertir sus conclusiones en un plan de acción nacional que articule distintos actores económicos y sociales. Víctor Gobitz, presidente de PERUMIN 38, enfatizó que la aspiración de la convención es elevar las conclusiones del encuentro al nivel de política pública. "Nuestra aspiración es que las conclusiones de Perumin 38 se conviertan en el plan de acción del país", afirmó en entrevista con El Comercio.
El ejecutivo destacó que la informalidad requiere un abordaje multisectorial que vaya más allá de la minería, reconociendo que una porción importante de la fuerza laboral peruana opera en economía informal y carece de acceso al crédito formal. Gobitz subrayó que la economía formalizada es clave para ampliar oportunidades de financiamiento y mejorar condiciones laborales. "Una economía formalizada va a permitir que los individuos tengan acceso al crédito. Una porción importante de la fuerza laboral vive en la informalidad y eso tiene que corregirse", señaló. Este enfoque reconoce que la minería formal peruana puede actuar como catalizador de transformación económica estructural, generando modelos replicables en otros sectores productivos.