El precio de la onza de plata se recuperó de sus menores registros de ocho meses en el mercado de futuros de Nueva York, beneficiado por la temporal caída del dólar. A pesar del rebote, la plata sigue supeditada a las perspectivas inflacionarias. Las preocupaciones sobre la inflación estadounidense y las apuestas de altas tasas de interés, debido a la escalada de tensiones geopolíticas, se combinan para eclipsar el brillo del metal precioso.
Con los ataques estadounidenses destinados a mantener abierto el estrecho de Ormuz por novena noche consecutiva, el conflicto entre Estados Unidos e Irán, que ya dura cinco meses, ha mantenido elevados los precios de la energía, elevando el precio promedio de la gasolina en EEUU por encima de los 4 dólares por galón por primera vez desde junio. Como hemos mencionado, en la actualidad, los metales preciosos han perdido su etiqueta de refugios de inversión, debido al dólar fuerte por las expectativas de altas tasas de interés. Los operadores apuestan a que los bancos centrales tendrán que mantener altos los costos de endeudamiento para frenar el impacto inflacionario por los altos precios de energía y combustibles.