El precio de la onza de oro cerró el martes con una ganancia moderada para ampliar su rally por séptima jornada en el mercado de futuros de Nueva York, sobre el nivel 4,400 dólares, un nivel máximo de nueve semanas. Los inversores esperaban los datos de inflación de Estados Unidos para obtener pistas sobre la trayectoria de las tipos de interés de la Reserva Federal. El inesperado revés de las nóminas estadounidenses no agrícolas de julio debilitó las perspectivas de un incremento en el costo del crédito en ese país.
Las compras de bancos centrales, una eventual caída de las tasas reales y un dólar más débil, sostienen el atractivo de los metales preciosos. La onza del metal dorado acumula una ganancia de 8.2% en siete sesiones en alza. Sin embargo, desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, a finales de febrero, el precio del oro acumula una caída cercana al 15%, reflejo del cambio en las expectativas sobre la política monetaria estadounidense y el fortalecimiento de la divisa estadounidense en el primer semestre del año.