El precio de la onza de oro regresó el miércoles a terreno negativo en el mercado de futuros de Nueva York, hundiéndose hasta mínimos de ocho semanas. Los precios del oro volvieron a caer, presionados por el repunte del petróleo en los mercados globales y el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense. El rendimiento del bono a 10 años subió cerca de ocho puntos básicos, hasta alrededor de 5.35%, su nivel más alto desde abril de 2002, elevando el costo de financiamiento y reduciendo el atractivo de activos sin rendimiento.
Mientras tanto, el mercado descuenta una menor probabilidad de un alza de tasas de la Reserva Federal en octubre. Los operadores estiman ahora 22% de probabilidad, frente a 70% una semana atrás, aunque mantienen 84% para diciembre. En el Commodity Exchange (Comex), el contrato más activo del oro perdió 1.3% para cerrar en 4,133.60 dólares la onza. Se trata de su menor valor desde el 4 de agosto. Como hemos mencionado, en las últimas seis semanas, la onza de oro ha oscilado en un amplio rango de fluctuaciones, cercano a los 500 dólares. El 24 de agosto, el metal dorado superó el umbral de 4,700 dólares por primera vez desde mayo. Desde entonces, el metal dorado pierde 12%. Actualmente, el precio del metal áureo acumula una caída 20% desde que comenzó la guerra en Medio Oriente a finales de febrero (5,230 dólares). Como resultado, en lo que va del año, experimenta una caída de 5.5%. No obstante, en los últimos 12 meses, la onza del oro aún mantiene una ganancia de 4.0%.