El precio de la onza de oro rescató el viernes una ganancia moderada para anotarse su segundo avance consecutivo en el mercado de futuros de Nueva York, suficiente para cerrar una volátil semana sobre el nivel de 4,400 dólares. La caída de los precios del petróleo y la apreciación temporal del dólar ofrecieron soporte a los precios del oro. Los precios del petróleo cayeron por tercera sesión consecutiva al disiparse las preocupaciones sobre el suministro saudí. Esta baja benefició al oro, que asimiló con calma el reciente incremento de tasas de la Reserva Federal.
Aunque tasas más altas suelen reducir el atractivo del metal al favorecer activos con rendimiento, Goldman Sachs prevé que el endurecimiento monetario solo desacelerará su apreciación a corto plazo, sin recortar de forma drástica su precio objetivo final. En semanas previas, las cotizaciones de los metales preciosos se habían beneficiado de compras de bancos centrales, la expectativa de bajas tasas de interés, un dólar más débil y la caída de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense.