La minería chilena transita hacia un nuevo modelo de colaboración estratégica. Ante el envejecimiento progresivo de los yacimientos y la caída en las leyes del mineral, las principales compañías del sector articulan alianzas operacionales e integración tecnológica para maximizar productividad sin depender exclusivamente de proyectos greenfield, que enfrentan tramitaciones ambientales complejas y altos niveles de inversión. El convenio entre Codelco y Anglo American para integrar las operaciones de la división Andina y Los Bronces en su zona limítrofe ejemplifica esta estrategia. Tras más de una década de negociaciones, el acuerdo contempla la extracción adicional de 2,7 millones de toneladas de cobre en 21 años, equivalente a unas 120.000 toneladas extra anuales. Lo más relevante es que este incremento se logrará aprovechando infraestructura común existente con un gasto de capital (CAPEX) adicional mínimo.
La migración hacia la explotación subterránea emerge como respuesta técnica y estratégica ante la madurez de los yacimientos a rajo abierto. Este modelo permite acceder a sectores más profundos con mejores leyes y prolongar la vida útil de las faenas, aunque demanda altas inversiones en infraestructura, sostenimiento y ventilación. La tecnología se posiciona como el factor transformador definitivo en esta nueva etapa. Inteligencia artificial, gemelos digitales y Edge computing impulsan mejoras sustanciales en productividad operacional. Los centros de datos on-premise permiten procesar información en tiempo real directamente en las faenas, mientras que la observabilidad avanzada y la resiliencia digital garantizan continuidad operativa ante indisponibilidades que podrían generar pérdidas millonarias.