La próxima década de la minería chilena se gesta hoy en aulas y programas de desarrollo especializados. Mientras el sector concentra cerca del 55% de las exportaciones nacionales, la industria enfrenta un desafío urgente: preparar una fuerza laboral capaz de operar en entornos cada vez más automatizados, digitalizados y exigentes. Según el Estudio de Fuerza Laboral de la Gran Minería Chilena 2025-2034, elaborado por la Alianza CCM-Eleva, los perfiles más demandados durante la próxima década serán mantenedores mecánicos y eléctricos, operadores de equipos móviles y fijos, además de profesionales y supervisores de mantenimiento.
La transformación ya está en marcha: 3 de cada 4 trabajadores mineros cuentan actualmente con formación técnico-profesional o universitaria, frente a poco más de la mitad hace una década. José Garay, gerente general del OTIC de la Cámara Chilena de la Construcción (OTIC CChC), plantea la ecuación clara: "La minería del futuro no se va a construir solo con nuevas inversiones o más tecnología, necesita personas preparadas para levantar esos proyectos. El gran desafío hoy es desarrollar las competencias que permitan a los trabajadores adaptarse a una industria cada vez más automatizada y exigente". El OTIC CChC lidera la administración de aportes para capacitación en el rubro minero, y los datos hablan de movimiento real: la inversión en formación minera de las empresas asesoradas creció más de un 30% entre 2023 y 2025.