El precio de la libra de cobre sumó su segundo máximo histórico en el mercado de futuros de Nueva York, enfilándose al nivel simbólico de 7.0 dólares. Las mejores expectativas para la actividad manufacturera en China y la especulación sobre la imposición de nuevos aranceles de importación en Estados Unidos continúan ofreciendo soporte a los precios del cobre. Washington ha propuesto un arancel del 15% sobre las importaciones de cobre refinado a partir de principios de 2027, que aumentaría al 30% en 2028, pero no ha confirmado ni descartado la imposición de dicho arancel.
En este contexto, las existencias globales se han deteriorado progresivamente. En la Bolsa de Metales de Londres (LME), los inventarios cayeron 50% en julio hasta 101,650 toneladas. Esta escasez se agrava por restricciones operativas: la producción minera de Chile cayó 9% interanual en julio y la mina Grasberg en Indonesia ópera al 50% de su capacidad. En el Commodity Exchange (Comex), el contrato más activo de cobre ganó 0.45% para cerrar en un récord 6.85 dólares la libra. Acumula una ganancia de 20% en lo que va del año y de 52% en los últimos 12 meses.