El hallazgo se localiza en la zona Leona, perteneciente a la veta y estructura Soledad II. Los trabajos se basaron en tres perforaciones diamantinas adicionales ( LC-26-027, LC-26-028 y LC-26-029 ), las cuales confirmaron la presencia de plata de alta ley a poca profundidad de manera continua a lo largo de más de 100 metros de extensión y superando los 50 metros de profundidad. Los análisis químicos reportaron importantes concentraciones de plata y oro, acompañados de minerales indicadores como plomo, zinc, arsénico, bismuto y antimonio.
De acuerdo con el modelo geológico de la empresa, la estructura Soledad II posee una longitud total conocida de 1.6 kilómetros (aproximadamente una milla). Sin embargo, hasta la fecha solo se ha probado mediante perforación un tramo inicial de 100 metros, el cual ha arrojado resultados consistentemente positivos. Un detalle técnico relevante es que Soledad II presenta una inclinación con buzamiento hacia el oeste. En contraste con la veta Soledad —ubicada a 250 metros al este—, que se inclina hacia el este. La mineralización se concentra donde intersectan estructuras con orientación noroeste y noreste, ambiente geológico que genera zonas mineralizadas de mayor grosor.