La minería formal continúa consolidándose como el principal motor de las exportaciones peruanas, pero el crecimiento acelerado de la minería ilegal representa una amenaza estructural para la institucionalidad, la seguridad y el desarrollo económico del país, advirtió Roberto Maldonado, vicepresidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP). Entre enero y mayo de 2026, el sector minero aportó el 74% del valor de las exportaciones nacionales, generando más de US$ 33 mil millones en divisas. Esta cifra evidencia que siete de cada diez dólares que ingresaron a Perú por comercio exterior provinieron de la minería, consolidando su rol estratégico no solo como generador de divisas, sino también como fuente de empleo, desarrollo de proveedores y financiamiento de obras públicas mediante canon, regalías e impuestos.
Maldonado cuestionó la continuidad del Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo), mecanismo que fue concebido como excepcional y temporal, pero que se ha prolongado durante varios años. Señaló que "cada nueva prórroga debilita la institucionalidad, retrasa la verdadera formalización y genera incentivos para que muchos operadores permanezcan fuera del marco legal". El directivo del IIMP enfatizó que el país requiere una política de formalización con reglas claras, plazos definidos y mecanismos efectivos que diferencien a operadores que genuinamente buscan incorporarse a la legalidad de las organizaciones criminales que utilizan estos instrumentos para continuar operando ilegalmente.