Grupo CAP ha solicitado formalmente al directorio de su filial Cintac S.A. la convocatoria a una Junta Extraordinaria de Accionistas para someter a votación la cancelación de la inscripción de la compañía en el Registro de Valores de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). De concretarse esta operación, la firma metalúrgica dejará de transar públicamente para pasar a constituirse como una sociedad anónima cerrada. El argumento regulatorio que sustenta la solicitud radica en que la empresa ha mantenido un registro inferior a 2.000 accionistas durante los últimos 12 meses, condición que exime la obligatoriedad de mantener sus acciones inscritas.
En términos de propiedad, CAP S.A. ejerce el control de la compañía con el 77,78% de las acciones. El 22,22% restante se encuentra distribuido entre accionistas minoritarios e institucionales, incluyendo fondos de pensiones y de inversión. Si la junta aprueba la propuesta, se abrirá un período legal de 30 días para que quienes voten en contra o manifiesten su disidencia formal puedan ejercer su derecho a retiro, previo a la solicitud definitiva de cancelación ante la CMF. La transición hacia una sociedad anónima cerrada permitirá a la filial reducir sus costos operacionales y de cumplimiento normativo, liberando recursos que serán destinados al fortalecimiento financiero de la compañía.