La transición desde el método evaporítico tradicional hacia esquemas de Extracción Directa de Litio (EDL) redefine los parámetros de diseño de la industria en los salares sudamericanos. Al prescindir de los extensos sistemas de pozas, cuyo tiempo de residencia oscila entre 12 y 18 meses, las plantas de proceso continuo buscan acelerar la producción de salmuera concentrada y mitigar las pérdidas por evaporación atmosférica en cuencas hiperáridas.
El principal vector de competitividad de la EDL radica en el rendimiento químico del mineral. Mientras la evaporación solar exhibe una recuperación neta de litio que ronda entre el 40% y 50% debido al arrastre y entrampamiento en sales precipitadas (carnalitas y halitas), de acuerdo con estudios técnicos de la CEPAL sobre tecnologías EDL, los sistemas basados en adsorbentes inorgánicos o resinas de intercambio iónico elevan la extracción a rangos de 85% a más de 90% en cuestión de horas. Sin embargo, el desprendimiento del litio retenido en las matrices de contacto requiere volúmenes significativos de agua de lavado de baja conductividad.