La inversión en operaciones existentes abre una nueva oportunidad para impulsar la productividad, eficiencia y competitividad mediante tecnología y digitalización. Durante años, el crecimiento de la minería se explicó por nuevos proyectos y grandes decisiones de capital. Sin embargo, la restricción cambió: la geología y el acceso a capital dejaron de ser el cuello de botella principal, y su lugar lo ocuparon los permisos, el agua, la energía y la licencia social.
En este contexto, distintos indicadores muestran que aún existe un amplio potencial para capturar valor adicional a partir de las inversiones realizadas en activos operativos. Según Sergio Campana, Gerente de Negocios de Software para América Latina en Rockwell Automation, la oportunidad está en reducir la distancia entre lo que el modelo recomienda y lo que efectivamente ocurre en el turno. Modelos de machine learning y inteligencia predictiva han demostrado ser efectivos, como en Cerro Verde, Perú, donde se aumentó la producción de libras de cobre en 6.5% sin sacrificar la calidad del concentrado.