En un evento estratégico desarrollado en el Departamento de Estado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un paquete de inversiones públicas y privadas por US$ 3.000 millones destinado a la minería y procesamiento de minerales críticos y tierras raras. La iniciativa busca desligar las cadenas de suministro industriales y de defensa norteamericanas del dominio de China. El anuncio reunió a altos ejecutivos de las principales compañías mineras globales, incluyendo Rio Tinto Group, BHP Group, Freeport-McMoRan Inc., MP Materials Corp., USA Rare Earth Inc., Energy Fuels Inc., US Antimony Corp., Sunrise Energy Metals Ltd. y The Metals Company, consolidando un frente público-privado de alto impacto.
Entre los acuerdos clave destaca un préstamo por US$ 1.400 millones otorgado por la Oficina de Capital Estratégico del Departamento de Defensa a la empresa Sila Nanotechnologies Inc. Asimismo, el Pentágono destinará US$ 400 millones para expandir la producción de escandio en Australia, insumo clave para la aviación y defensa, y US$ 150 millones para la firma Niron Magnetics Inc. en Minnesota. Por su parte, el Export-Import Bank (EXIM) avanza en el financiamiento por más de US$ 1.000 millones para el proyecto de cobre Santa Cruz de Ivanhoe Electric Inc. en Arizona, junto a una aportación de US$ 25 millones para poner en marcha una mina de grafito en Alabama. Adicionalmente, se destinarán más de US$ 180 millones a programas de educación técnica para la minería.