La única refinería de cobalto de Canadá se convierte en una víctima inesperada de las sanciones estadounidenses a Cuba, exponiendo una debilidad crítica en las cadenas de suministro de minerales estratégicos de Occidente que va mucho más allá de la geología. El cierre de la refinería de Sherritt International en Fort Saskatchewan, Alberta, ilustra cómo los riesgos políticos y regulatorios pueden interrumpir el procesamiento de minerales estratégicos incluso cuando las instalaciones se encuentran en países aliados. Según análisis de Patricio Faúndez de GEM Mining Consulting, la refinería dependía del precipitado de sulfuro mixto producido en la operación de níquel-cobalto de Moa en Cuba oriental.
Tras una orden ejecutiva estadounidense emitida en mayo que amplió las sanciones afectando los sectores de metales y minería de Cuba, la refinería perdió acceso a su materia prima y permanecerá inactiva hasta que se reanude la producción en Moa. El episodio subraya cómo las sanciones pueden repercutir a través de relaciones bancarias, de seguros, auditoría y comerciales sin dirigirse directamente a los activos industriales. "El caso envía una señal de alerta a Occidente: la seguridad mineral no depende solo de tener plantas, tecnología o aliados políticos, sino también de tener cadenas de suministro que sean rastreables, financiables y legalmente viables", escribió Faúndez.