El cofundador de Microsoft, Bill Gates, realizó una hermética visita a la mina subterránea de Chuquicamata, una de las operaciones más emblemáticas de la estatal. Según consignó el Diario Financiero, el magnate solicitó expresamente que su recorrido por las instalaciones cupríferas se desarrollara bajo estricta reserva y sin presencia de medios de comunicación. Gates arribó al país en su avión privado como parte de un recorrido por la Región de Antofagasta, que incluyó además la zona turística de San Pedro de Atacama.
Su paso por el norte minero de Chile no es casual: el filántropo mantiene fuertes intereses estratégicos en la industria extractiva a través de Breakthrough Energy Ventures, un fondo de inversión especializado en respaldar tecnologías limpias y soluciones climáticas. A través de este vehículo financiero, Gates tiene participación en KoBold Metals, empresa estadounidense que está revolucionando el sector al aplicar inteligencia artificial avanzada en exploración geológica. El objetivo es identificar nuevos yacimientos de cobre, litio y níquel, elementos críticos para viabilizar la transición energética y electromovilidad global.