La actividad económica del país experimentó una contracción inesperada en julio, según datos del Banco Central divulgados el martes, frustrando proyecciones de mercado y revelando la vulnerabilidad de la economía frente a shocks en la producción de cobre, el principal motor de ingresos del país. El índice IMACEC, que representa aproximadamente 90% del producto interno bruto chileno, retrocedió 1,5% en comparación interanual, muy por debajo de la expansión del 0,4% pronosticada por analistas consultados por Reuters y significativamente peor que la expansión revisada del 2% registrada en junio.
La producción de bienes fue la más afectada, cayendo 3,2% interanual. El Banco Central atribuyó el resultado al desempeño del sector minero, particularmente del cobre, impactado por menores leyes de mineral, trabajos de mantenimiento y condiciones climáticas adversas. El sector minero de nuestro país registró una contracción de 9,3% interanual en julio, marcando un deterioro significativo en la capacidad productiva nacional. Simultáneamente, el sector manufacturero se contrajo 3,1% interanual, afectado también por condiciones climáticas adversas que redujeron la producción de combustibles y químicos.